Como cada mañana, los niños del preescolar disfrutaban junto al maestro las actividades del día.
De pronto sonó una alarma y todos se asustaron, creyeron que había un incendio. Entonces el maestro dijo: —Vamos a evacuar el edificio.
—¿Qué vamos a hacer? —dijo Ana.
—Dejen todo donde está y síganme en silencio.
—Busquemos la salida de emergencia. Circulen por los pasillos y escaleras en fila, siguiendo las señales de las rutas. No corran, ni empujen a los demás, siempre junto al grupo —dijo el maestro, mientras daba las instrucciones.
—Salgamos al exterior sin detenernos en la puerta de salida, dejándola despejada.
Una vez en el exterior del edificio, el maestro dijo: —Manténganse en el punto de reunión, esta es la zona segura, donde debemos permanecer.
Allí un niño preguntó: —¿Qué ocurrió? ¿Por qué ha sonado la alarma?
Entonces el maestro explicó: —Hemos realizado una simulación de evacuación para desastres.
Continuó diciendo: —Hay muchos desastres que ponen en peligro la vida y es necesario evacuar la zona donde estamos en ese momento, porque no es segura.
Hay que evacuar en caso de: incendio, terremotos, huracanes e inundaciones. Todos debemos colaborar para salvar la vida.
¡Gracias por escucharnos! ¡Hasta la próxima!
Por la autora Dominicana: María de la Rosa
