La clase de Dylan va de paseo para celebrar el último día en la escuela antes de las vacaciones.

La profesora les explica: — Vamos a visitar una galería de arte. Este es un lugar especial donde los artistas plásticos exponen sus creaciones artísticas, como son las pinturas y esculturas. La galería se encuentra en el centro de un pintoresco barrio de la ciudad.

Para ir al lugar, el grupo ha realizado un divertido viaje en autobús. Ahora caminan por una estrecha calle peatonal bordeada de montones de casitas apretujadas, pintadas de colores vibrantes.

—¡Profe, es hermoso! ¡Hay tantos colores! —exclama Esmeralda, una de las estudiantes.

—Ciertamente es precioso. Este lugar parece un cuadro pintado por el mejor de los artistas. —dice la profesora.

Al final de la calle alcanzan a ver la galería, entre una encantadora boutique de objetos de artes y un acogedor café.

Al entrar en la galería los niños observan a su alrededor sorprendidos. Grandes cuadros adornan las paredes. En un rincón un poco alejado de la entrada, hay varias esculturas que parecen cobrar vida. La profesora les dice: –Primero miraremos las pinturas y luego las esculturas.

El grupo inicia por el lado izquierdo donde hay otras personas apreciando las obras. Una pintura de un campo de flores llama la atención de los niños. En ella sobresalen grandes girasoles amarillos junto a margaritas blancas. Las hojas verdes lucen muy brillantes por los rayos de sol dibujados sobre ellas.

—¡Es impresionante! –exclama un visitante cerca de ellos. A Dylan le ha gustado esa palabra que le parece muy… ¡Im-pre-sio-nan-te!

Continúan caminando a lo largo de todo el pasillo, deteniéndose cuando alguna pintura llama su atención. Ellos notan que cada pintura luce diferente.

La profesora les explica: —Cada cuadro es pintado con un tipo de pintura. Por ejemplo, para pintar ese de los árboles en el campo el artista ha utilizado pintura acrílica. Ese de la mujer sosteniendo la manzana verde, es pintado con acuarela. Y este otro, del velero y el mar azul, es pintado al óleo.

Luego de ver las pinturas, los niños siguen a la profesora hacia el pasillo de las esculturas. Ellos se sorprenden con las imágenes que allí se encuentran.

— ¡Es un caballo con alas! —dice Dylan emocionado.

—Se le llama Pegaso, es un ser mitológico, mitad ave y mitad caballo.

—Y ese, ¿cómo se llama? —pregunta un niño al ver una escultura con grandes dientes y alas de murciélago.

La profesora responde: —Es una gárgola, otro ser mitológico. Como verán, esta parte de la galería está dedicada a los seres mitológicos. Esos seres vienen de la imaginación de los artistas, escritores y narradores de cuentos, quienes les dan poderes especiales.

—¡Como el Pegaso!– exclamó uno de los niños.

— Como el Pegaso, que vuela como un ave y corre como un caballo. — responde la profesora.

Los niños pasan una tarde muy amena y divertida. Han aprendido mucho acerca de los colores, los tipos de pinturas y seres mitológicos. Con alegría suben al autobús que ha venido a buscarlos. Ha sido el mejor último día de clases.

¡Gracias por escucharnos! ¡Hasta la próxima! Por la Autora Dominicana Altagracia López